Historia de “Kamado” e instrucciones para su primera vez;

Las Ruby Kamado son parrilla, ahumador y horno a la vez. Estos modelos fabricados en cerámica de altas prestaciones y alimentados con carbón vegetal son una versión moderna del kamado japonés; una vasija de cocina fabricada en barro cuyo diseño original probablemente tenga al menos 3.000 años de antigüedad. Los nuestros están hechos de cerámica, el tipo de material utilizado para hacer hornos y crisoles, un aislante extremadamente bueno. Si no se golpean pueden durar muchos años ya que la cerámica es uno de los materiales más resistentes al calor e intemperie.

Son excelentes ahumadores y asadores. También son inmejorables como hornos para pizza porque las paredes de cerámica absorben el calor y lo irradian como un horno de ladrillos. Son ideales para cocinar paella y tandoori.

Fácil de encender en cualquier condición climatológica exterior, el aislamiento que ofrecen significa que necesitan muy poco carbón y oxígeno. Las gruesas paredes de cerámica retienen e irradian calor muy eficientemente por lo que se necesita menos combustión, resultando en poco flujo de aire interno. Cuando la carne se está cocinando, una gran cantidad de líquido se evapora, y cuanto más aire circula, más se seca. Con ese flujo de aire minimizado, la carne mantiene mejor su jugosidad. Las barbacoas metálicas tienen paredes más delgadas y no son herméticas por lo que requieren más carbón y flujo de aire, lo que resulta en una carne más reseca. No es inusual que una pieza de carne pierda un 30% de su peso en una barbacoa normal. La pérdida en una barbacoa de cerámica a menudo es inferior al 20%.

Las Ruby Kamado cerámicas irradian el calor de manera tan uniforme que son muy buenas para mantener temperaturas constantes. Controlar la entrada exacta de oxigeno permite asegurar el no tener llamaradas imprevistas que puedan quemar su carne. El control de temperatura es muy sencillo una vez ha aprendido a regular las compuertas de admisión y la chimenea de salida. Ponga en marcha su Ruby Kamado, llévela a la temperatura deseada y ya no tendrá que tocarla hasta que la carne esté lista.

Cuando haya terminado, cierre las compuertas, y las brasas se extinguirán en minutos permitiéndole así usar el mismo carbón para su próxima parrillada. El interior no necesita ser fregado. De hecho, los cepillos de alambre pueden dañar la superficie. La única limpieza necesaria es extraer la ceniza del fondo y raspar las parrillas para que pueda ser usada de nuevo.

Su Ruby Kamado viene con una pieza de cerámica que se puede colocar entre las brasas y la parrilla para la cocción indirecta. La necesitará. Lo que hace esta barbacoa especial y única es justamente la posibilidad de cocinar muchas horas a baja temperatura, de manera constante y sin cocción directa. Para ello necesitará estas piezas de cerámica.